Arrancamos abril con otra mermelada, hace unas semanas os contaba mi experiencia con la
mermelada de fresas, ha gustado y he repetido.
Esta semana me encontré con muchas naranjas en casa y pensé que también podía animarme con este sabor... y así terminé con un par de frascos en la nevera de esta mermelada de naranjas y pomelo. La idea del pomelo era por darle un toque diferente.
Tengo que decir, que aunque veáis en la elaboración que he quitado la parte blanca de la fruta, incluso así el sabor es un tanto amargo... avisados estáis. Si os gusta mas dulce, hacerla solo con naranjas, la he preparado y se nota mucho la diferencia.
La receta es muy sencilla y los ingredientes solo tres:
500 grs. de naranjas (esta cantidad de naranjas me ha dado para dos frascos de 350 grs.)
1 pomelo grande
300 grs. de azúcar
Elaboración
Lavar las naranjas y el pomelo muy bien. Primero pelé la cáscara, cuidando de cortar solo la parte naranja, ya que la parte blanca es muy amarga. Estas cáscaras las corté muy finitas y las reservé en un bol.
Luego corté en rodajas muy finas las naranjas y el pomelo y los añadí al bol de las cáscaras, cubrí con agua y las dejé toda la noche para que se ablande la cáscara.
En todas las recetas que busqué, indicaban que debíamos reservar las semillas, colocarlas en una gasa, cerrar bien formando un
paquete y colocarlo en un vaso con agua, para que
desprenda la pectina (
gelatina natural de la fruta). Formándose de esta manera una especie de gel que reservaremos para añadir en el momento de la cocción.
Aquí tengo que aclarar que mis naranjas y mi pomelo no tenían semillas... no pude seguir este paso pero el resultado final ha sido bueno.
Seguimos con la elaboración... una vez pasada la noche, con el mismo agua, llevamos a fuego medio y una vez que rompe hervor, cocinamos por 15 minutos más. En éste momento añadimos el azúcar, mezclamos y seguimos cocinando hasta obtener la consistencia deseada. (en mi caso fue 1 hora y media).
Para saber que ya está en el punto justo para retirar del fuego, lo
mejor es colocar un poco del dulce en un plato y hacer un surco con
una cuchara o espátula. Si no se junta la preparación, significa que ya
está en su punto exacto. En caso contrario, seguir cocinando por unos
minutos más.
Si hay dudas, lo mejor es retirarlo del fuego y dejar enfriar, si aún
esta líquido, llevar nuevamente al fuego hasta que tome más
consistencia, ya que una vez que se pasa de cocción, no se puede volver
atrás y recuperar la preparación.
Colocar en frascos esterilizados y guardar
para luego disfrutar
!