miércoles, 3 de abril de 2013

Vuelta al cole...vuelta a la rutina

Cómo lleváis la vuelta a la rutina?... debo confesar que el martes cuando la alarma sonó para despertarme y preparar al peque para la vuelta al cole... costó abrir los ojos.

Estos días de vacaciones vino a visitarnos por casa un “virus” esos que te dan fiebre un par de días y te dejan hecho polvo... pero como a los dos días se va.... es simplemente un virus!

Entre nuestro amigo el virus y el mal tiempo, decidimos hacer cosas en casa...
y Nico me propuso cambiar de mochila para empezar el cole.  Y como ahora estamos pasando la etapa “superhéroe”, no podíamos hacer otra mochila que la de “Súper Nico”.

Es una mochila simple de merienda, pero la he hecho un poquito más grande para que quepa toooodo lo que trae los viernes a casa. El cuerpo de la mochila es a rayas azul y blanco, y la capa está cosida en la parte superior y como no, tiene una estrella con la N de “Súper Nico”!

Y así nos ha quedado:



Hemos dejado la mochila del búho en casa, y hemos vuelto al cole siendo un Superhéroe!
Y a vosotros que os “súper parece”?

lunes, 1 de abril de 2013

Mermelada de naranja y pomelo

Arrancamos abril con otra mermelada, hace unas semanas os contaba mi experiencia con la mermelada de fresas, ha gustado y he repetido.

Esta semana me encontré con muchas naranjas en casa y pensé que también podía animarme con este sabor... y así terminé con un par de frascos en la nevera de esta mermelada de naranjas y pomelo. La idea del pomelo era por darle un toque diferente.

Tengo que decir, que aunque veáis en la elaboración que he quitado la parte blanca de la fruta, incluso así el sabor es un tanto amargo... avisados estáis. Si os gusta mas dulce, hacerla solo con naranjas, la he preparado y se nota mucho la diferencia.





La receta es muy sencilla y los ingredientes solo tres:

500 grs. de naranjas (esta cantidad de naranjas me ha dado para dos frascos de 350 grs.)
1 pomelo grande
300 grs. de azúcar

Elaboración

Lavar las naranjas y el pomelo muy bien. Primero pelé la cáscara, cuidando de cortar solo la parte naranja, ya que la parte blanca es muy amarga. Estas cáscaras las corté muy finitas y las reservé en un bol.

Luego corté en rodajas muy finas las naranjas y el pomelo y los añadí al bol de las cáscaras, cubrí con agua y las dejé toda la noche para que se ablande la cáscara.

En todas las recetas que busqué, indicaban que debíamos reservar las semillas, colocarlas en una gasa, cerrar bien formando un paquete y colocarlo en un vaso con agua, para que desprenda la pectina (gelatina natural de la fruta). Formándose de esta manera una especie de gel que reservaremos para añadir en el momento de la cocción.

Aquí tengo que aclarar que mis naranjas y mi pomelo no tenían semillas... no pude seguir este paso pero el resultado final ha sido bueno.

Seguimos con la elaboración... una vez pasada la noche, con el mismo agua, llevamos a fuego medio y una vez que rompe hervor, cocinamos por 15 minutos más. En éste momento añadimos el azúcar, mezclamos y seguimos cocinando hasta obtener la consistencia deseada. (en mi caso fue 1 hora y media).

Para saber que ya está en el punto justo para retirar del fuego, lo mejor es colocar un poco del dulce en un plato y hacer un surco con una cuchara o espátula. Si no se junta la preparación, significa que ya está en su punto exacto. En caso contrario, seguir cocinando por unos minutos más.
Si hay dudas, lo mejor es retirarlo del fuego y dejar enfriar, si aún esta líquido, llevar nuevamente al fuego hasta que tome más consistencia, ya que una vez que se pasa de cocción, no se puede volver atrás y recuperar la preparación.

Colocar en frascos esterilizados y guardar para luego disfrutar!