Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de junio nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa:
SAVARIN
El savarín es un pastel de origen francés que lleva el nombre de su creador, el gastrónomo francés Jean Anthelme Brillat-Savarín,
es un pastel exquisito, suave, una combinación entre bizcocho y
brioche, y la combinación con la nata y la fruta le dan mucho más
atractivo, a lo que se suma el baño de almíbar.
Ingredientes
Para el savarín:
300 grs de harina de fuerza
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
3 huevos batidos
80 ml. de leche
20 grs de levadura fresca
50 grs de mantequilla
mantequilla para el molde
Para el relleno central:
500 grs de nata
azúcar al gusto
fresas (pero podéis elegir la fruta que más os guste)
Almíbar:
250 ml de agua
2 peladuras de limón
200 grs de azúcar
Elaboración
Mezclar la harina, la sal y el azúcar y hacer un montículo como un volcán en un cuenco amplio.
Templamos la leche y la mezclamos con la levadura fresca, removiendo para que se disuelva.
Batimos los huevos y añadimos al cuenco donde está la harina,
añadimos también la leche templada y comenzamos a mezclar con una
espátula poco a poco hasta que la harina absorba los
líquidos.
Formar una bola y dejarla reposar dentro del bol tapada (tiene que haber bastante espacio en el bol para que la masa
crezca). Ponemos en un sitio templado hasta que doble su volumen. Cuando
la masa haya doblado su volumen, ablandamos la mantequilla y la
añadimos poco a poco amasando para que se integre y ésta quede elástica.
Ponemos mantequilla a la base y los lados de un molde redondo de
corona de unos 20 cm. y ponemos la masa dentro, la dejamos crecer de
nuevo tapada y en un lugar cálido hasta que doble su
volumen.
Precalentamos el horno a 190º C, y cuando la masa esté lista la
colocamos en la parte central del horno cuidando de no dar ningún golpe
al molde (se puede bajar y tendríamos que volver a hacer el levado).
Hornear de 35 a 40 minutos o hasta que esté dorado.
Mientras que el savarín está en el horno, preparamos el almíbar,
cociendo todos los ingredientes a fuego medio en un cacito.
Cuando el
savarín esté cocido lo sacamos del horno, lo desmoldamos aún caliente y
lo bañamos con el almíbar también caliente (este proceso se puede hacer
con una brocha o echando el almíbar caliente por encima del savarín
colocado en una rejilla y recogiendo el sobrante con un plato para
volver a ponerlo por encima hasta que se absorba entero). Para que
penetre mejor el almíbar se pueden hacer agujeritos por toda la parte
superior).
Cuando el savarín esté frío, preparamos la nata montada, ésta tiene
que estar bien fría antes de montarla, añadimos el azúcar y también cortamos en trozos la
fruta.
Presentamos el savarín con una buena cantidad de nata en el centro y con la fruta cortada por encima.