Hacía tiempo que tenía ganas de preparar este budín inglés. Es muy fácil de elaborar, con pocos ingredientes y resulta muy suave y húmedo.
Ayer tocaba merienda con amigas y los peques, excusa perfecta para quitarme el capricho.
Partiendo de la masa base, se pueden hacer cantidad de combinaciones, cambiando el sabor, agregando frutos secos, chocolate, algún licor, frutas...
En esta ocasión he preparado dos budines pequeños, uno lo he bañado con un glaseado de limón muy simple y el otro (aunque en la foto lo veis sin cobertura) lo he bañado en chocolate con leche.
Aquí os dejo con algunas imágenes
Ingredientes
200 g de mantequilla
200 g de azúcar
4 huevos
300 g de harina
1 cucharada (15 g) de levadura en polvo
ralladura de limón
1 cucharada de miel (opcional)
Elaboración
En primer lugar calentamos el horno a 180º.
Comenzamos con la receta... la mantequilla que debe estar a temperatura ambiente, la batimos junto con el azúcar quedando una preparación cremosa.
Incorporamos los huevos de a uno, la ralladura y la miel (esto es opcional, la función que tiene es darle más humedad al budín y nos permite que se conserve por más tiempo).
Por último añadimos la harina que tenemos que tamizar previamente con el polvo de hornear.
Volcamos la preparación en un molde (untado con mantequilla y espolvoreado con harina).
Llevamos a horno precalentado a 180º de 35 a 40 minutos.
Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Puedes consumirlo tal cual (como ves en la primera foto), bañarlo con chocolate o con un glaseado muy sencillo de limón. Para hacer esta glaseado no tienes mas que exprimir el zumo de medio limón e ir incorporando azúcar glas, revolviendo hasta que quede una crema suave que nos valga para bañar el budín.
A disfrutar!